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REALIDAD DE MUCHOS NIÑOS EN EL CLASE

Niños con etiquetas de “vagos”, “hiperactivos”, “torpes”, “cortos o tontos”, por no llevar el ritmo de aprendizaje esperado para su edad, sin que se hayan valorado sus canales sensoriales (visión, audición, equilibrio, propiocepción o consciencia corporal).

Algunos problemas visuales que no han sido detectados y no han sido tratados, y que están provocando síntomas similares a los que son comúnmente atribuidos a un Déficit de Atención con o sin Hiperactividad.

Niños con altos niveles de estrés y/o frustración por no seguir el ritmo de aprendizaje.

Dificultades en el aprendizaje de la lectoescritura: en ocasiones, los niños pueden “ver las palabras” pero no pueden “ver lo que significan”.

¿QUIERES SABER MÁS?

Nuestros ojos captan la luz y son una prolongación de nuestro cerebro. Esto significa que la composición del «cómo vemos» ocurre en el cerebro.

La visión tiene muchísimas conexiones neurológicas, y en función del área cerebral dónde llega la información visual, se activarán otros sistemas como el equilibrio, la postura, el control de la posición de la cabeza, la coordinación motora…

En el inicio de la vida todos los sistemas son inmaduros, incluido nuestra visión. No vemos el detalle, simplemente somos capaces de percibir nuestro entorno más cercano.

El aprendizaje de la visión se alcanza con el tiempo y la estimulación adecuada, en el momento oportuno.

Nacemos inmaduros, y ya desde las primeras semanas de vida somos aprendices visuales. Cuanto antes revisemos y detectemos los problemas, antes nos pondremos a trabajar, esté como esté ese sistema visual.

¡ESTÁS EN EL LUGAR ADECUADO Y EN EL MOMENTO OPORTUNO PARA CONOCER LAS RESPUESTAS!

Pincha en las imágenes y descubre mucha más información de tu interés.

Cada vez somos más los profesionales sanitarios que tratamos de divulgar la gran importancia de la optometría, su relevancia para la prevención, y todas las herramientas de las que disponemos para detectar y ayudar a las personas con problemas funcionales de visión.

En esta sociedad cada vez más visual, no son pocas las ocasiones en las que la visión interfiere en nuestra actividad diaria. Pero debes saber que disponemos de numerosos recursos que nos permiten entrenar para lograr un equilibrio y un mayor confort visual.

Y lo más importante ¡nunca es demasiado tarde!