Daño cerebral (traumatismos)
Una lesión craneal puede alterar nuestro sistema visual, al dañar partes del cerebro implicadas en la percepción visual o el procesamiento de la información visual.
La rehabilitación visual utiliza una variedad de métodos clínicos y neurofuncionales diseñados con la finalidad de normalizar el día a día lo antes posible, aliviando los síntomas y fortaleciendo el sistema visual. Conseguir calidad de vida.
Beneficios del tratamiento
- Mejora del control motor ocular (funcional y estética)
- Disminución de visión doble (diplopia), sensibilidad a la luz (fotofobia), mareos o vértigo relacionados con el sistema visual
- Reducción de la fatiga visual y cefaleas inducidas por el esfuerzo ocular
- Recuperación de la precisión en movimientos dirigidos (alcanzar, agarrar, escribir)
- Mejora en el equilibrio, la marcha y la orientación espacial
- Recuperación de la eficiencia en lectura, escritura y tareas visuales cotidianas
- Posible recuperación de la estereopsis (percepción de profundidad o 3D), si estaba afectada.
- Aumento de la velocidad de procesamiento visual
- Mejora en la atención visual, memoria visual y discriminación visual
- Apoyo en funciones ejecutivas como planificación, organización y toma de decisiones
- Mayor independencia en actividades diarias
- Mejora en la autoestima, motivación y participación social
- Reducción de la frustración asociada a los déficits visuales post-trauma
Cuando los circuitos involucrados en la visión se alteran por un daño cerebral adquirido, el sistema visual se ve afectado, y dependiendo de la ubicación y gravedad de la lesión, se genera un impacto mayor o menor en nuestro día a día.
Debido a la alta incidencia de problemas visuales tras una lesión cerebral, es fundamental evaluar todos los síntomas y habilidades visuales comprometidas para dar con el mejor tratamiento en cada caso concreto.