Estrabismo
La forma en que los ojos trabajan juntos influye en cómo percibimos la profundidad, el movimiento y el espacio que nos rodea. Gracias a la neuroplasticidad, el cerebro puede aprender nuevas maneras de coordinar ambos ojos y recuperar una binocularidad más estable y funcional.
La terapia visual utiliza una variedad de métodos clínicos y neurofuncionales diseñados para mejorar habilidades visuales específicas, corregir disfunciones y optimizar el rendimiento visual en la vida cotidiana.
Beneficios del tratamiento
- Mejora del control motor ocular (funcional y estética)
- Mayor estabilidad en la alineación visual
- Reducción de desviaciones intermitentes o fluctuantes
- Posible recuperación de estereopsis (percepción de profundidad o visión 3D) especialmente en estrabismos no constantes
- Mejora en la propriocepción ocular y en la retroalimentación visual (el paciente aprende a detectar cuándo desvía y cómo corregirlo activamente)
- Disminución o eliminación completa de la fatiga visual y cefaleas
- Disminución o eliminación completa de visión doble (diplopía) o confusión visual
- Rendimiento académico y actividades cotidianas
- Aumento de la velocidad de procesamiento de información
- Atención visual focalizada y sostenida
- Aumento de la precisión motora, con impacto positivo en actividades deportivas
- Mayor precisión en tareas de lectura y escritura (comprensión y concentración)
- Integración visuo-motora más eficiente: coordinación ojo-mano, equilibrio, orientación espacial
- Seguridad, confianza y autoestima
“La motivación y las ganas son fundamentales para que se produzcan los cambios.”
Norman Doidge, MD Psiquiatra e Investigador