¿En qué consiste esta evaluación?
En este estudio optométrico valoramos todas las áreas visuales del bebé para asegurarnos que su sistema visual se está desarrollando correctamente, funciona de manera coordinada y no presenta señales tempranas de alteraciones que puedan afectar a su aprendizaje y bienestar futuro.
Guiamos y acompañamos en cada etapa del desarrollo para ofrecer las mejores oportunidades:
UNO
Promoviendo la prevención de problemas funcionales que se podrían erradicar fácilmente con una adecuada intervención temprana.
DOS
Estimulando la capacidad de ver, sentir, moverse, aprender y pensar.
TRES
Compartiendo de manera práctica y sencilla las claves fundamentales para conseguir un desarrollo ideal a papás y mamás.
No es necesario para evaluar la visión hablar o reconocer ni siquiera las letras reconozcan letras. El motivo es que contamos con numerosas pruebas capaces de detectar o descartar problemas visuales importantes sin que el niño tenga que realizar ninguna acción. De hecho, muchas de estas evaluaciones también se aplican en adultos que no pueden colaborar activamente.
Por eso, incluso en bebés de apenas pocos meses de vida es posible valorar aspectos como su graduación, la alineación de los ojos, la capacidad de convergencia, el estado de las estructuras oculares (retina, cristalino, córnea, párpados), los reflejos neurológicos vinculados a la visión y cómo se desarrollan sus movimientos oculares.
Además, también contamos con métodos específicos para medir en bebés el equivalente a la agudeza visual, es decir, su capacidad para distinguir detalles y contrastes mediante test diseñados especialmente para esta etapa.
