Ir al contenido

Problemas de concentración


La concentración es la capacidad de fijar la atención en una actividad sin distraernos. Nos permite centrarnos en un estímulo de entre todos los que hay e ignorar todos los demás.


La terapia visual utiliza una variedad de métodos clínicos y neurofuncionales diseñados para mejorar habilidades visuales específicas. En numerosos casos los problemas de concentración tienen su origen en incomodidades y sobreesfuerzos derivados de una disfunción visual no detectada.

Podemos enseñar a nuestro cerebro a concentrarse y mantener la atención devolviendo la eficacia al sistema visual y perceptivo.

Beneficios del tratamiento

  • Concentración
  • Atención focalizada y sostenida
  • Integración central y periférica (inhibir distracciones sin reducir el campo visual)
  • Planificación del tiempo y las tareas
  • Memoria visual
  • Reducir impulsividad
  • Mejorar gestión emocional (frustración, autoestima, inseguridad…)
  • Aprendizaje
  • Procesamiento de información y detalles
Quiero saber más...


Nuestro cerebro es un órgano maravilloso pero no está hecho para esta vida moderna en la que vivimos hiperconectados, sobrecargados de información y con un entorno de constante multitarea.

Debido a esta gran recepción de información el cerebro tiene dificultad para seleccionar unos estímulos sobre otros, y le cuesta centrarse en uno de ellos, sobre todo si este estímulo no provoca motivación. Esto se vuelve complicado especialmente al estudiar.

La buena noticia es que ahora tenemos un mayor conocimiento sobre el cerebro, cómo manejarlo, cómo entrenarlo para poder adaptarnos a estos cambios continuos. Gracias a la neuroplasticidad, el cerebro posee una gran capacidad de adaptación y sabemos cómo usarla a nuestro favor. Por ejemplo, sabemos que si activamos la parte visual se va a activar nuestra corteza visual y nuestro cerebro va a estar muy activo.

Llevar a nuestro cerebro a un lugar donde podamos aprender más rápido, estemos más lúcidos, o seamos más productivos, es el deseo y el anhelo que tenemos casi todos hoy en día.

Y uno de los grandes descubrimientos en ese sentido, es que no se trata de aprender más rápido, sino de aprender de una manera más significativa, y que el aprendizaje sea más consistente. Para ello es importante trabajar y entender cómo funciona nuestra atención y liderarla.

¿Dónde pongo mi atención? ¿Qué distracciones tengo que eliminar para focalizar?

Pensamos que la atención es limitada, pero las dificultades para concentrarnos no tienen tanto que ver con la capacidad atencional, sino con no saber liderar nuestra atención. De ser capaces de no dejarnos llevar cada vez que el mundo que nos rodea nos bombardee a estímulos.

Aunque no todos seamos buenos estudiantes, todos sin excepción somos excelentes aprendedores, lo estamos haciendo constantemente porque la vida en sí es aprendizaje.

Aprender a concentrarse es posible. La terapia visual incrementa el tiempo de atención, la concentración y la capacidad para memorizar. También reduce la impulsividad. Se entrena específicamente la oculomotricidad, la localización espacial, la flexibilidad para enfocar y usar ambos ojos a la vez sin interferencias, la visión periférica y las habilidades de precepción visual. Con todo ello, se refuerza la seguridad y autoestima.


“La pasión es energía. Siente el poder que proviene de concentrarte en lo que te entusiasma.”

Oprah Winfrey



Reservar primera cita